Levantarse a primera hora se convierte en un caos, el niño llora, se enoja, y los padres se estresan porque todo se retrasa, los niños llegan tarde a la escuela, mal desayunados y los padres inician sus respectivas labores de mal humor.
Pero esto tiene consecuencias más serias, los pequeños no duermen bien y esto trastorna su nivel de atención en la escuela, además de provocar irritabilidad, estrés, ansiedad, entre otros.

Te invito a practicar estos consejos.

  • Acostarse temprano: Debemos realizar una rutina todas las noches la cual le permita pasar tiempo contigo y tratando de ir poco a poco al horario adecuando que le permita descansar las 8 horas.
  • Despertar suavemente: Se puede comenzar hablándole tiernamente al oído, dándole pequeños besitos y poco a poco hacerle cosquillitas para que su despertar no sea brusco.
  • Desayuno favorito: También se puede estimular su despertar cocinándole su desayuno favorito, nada como despertar con el olor delicioso que sale de la cocina de mamá.
  • Despertador: Si son mayores se puede comprar un despertador de su personaje favorito, se sentirán feliz con la responsabilidad de apagarlo al sonar.

Es muy importante que como padres seamos responsables, ayudemos a nuestros hijos a preparar todo, la noche anterior; de manera que lo único que tengamos que hacer en la mañana con los niños sea levantarse, vestirse y desayunar, sin prisas y tranquilamente, en un ambiente de armonía para que los pequeños disfruten de esa hora del día.
Recuerda que esta rutina requiere tiempo y paciencia.